Entre los jóvenes de 18 a 25 años, la cifra aumenta: casi el 63 % ha sufrido este problema en algún momento
En pleno 2026, nuestros teléfonos inteligentes son casi extensiones de nosotros mismos. Los usamos para trabajar, estudiar, compartir momentos y... para dejarlos caer al suelo. Aunque pueda parecer una anécdota cotidiana, las roturas de pantalla son un fenómeno masivo que afecta a millones de personas cada año, con implicaciones económicas, tecnológicas y de comportamiento.
Según un estudio de hábitos de uso realizado por LG, aproximadamente el 44 % de los españoles reconoce haber tenido la pantalla de su móvil rota en algún momento de su vida, un dato que evidencia lo común de este problema entre la población.
El informe también revela que esta cifra sube significativamente entre los jóvenes de 18 a 25 años, donde casi el 63 % ha sufrido una rotura de pantalla alguna vez, posiblemente por un uso más intensivo, mayor movilidad y hábitos menos cuidadosos.
Y es que aunque no existen datos oficiales diarios para España, las cifras internacionales ayudan a dimensionar el fenómeno. Por ejemplo, un análisis global estima que en Estados Unidos se rompen unos 5 761 pantallas de móviles cada hora, lo que equivale a más de 50 millones de pantallas dañadas al año solo en ese país.
Este cálculo implica que cada dos segundos se rompe una pantalla de móvil en Estados Unidos, una frecuencia impactante que sirve como referencia para imaginar cómo este tipo de incidentes se repite también en otros países del mundo.
La pantalla: el punto débil de los smartphones
No es un dato anecdótico: según estudios sectoriales en colaboración con Statista, la pantalla es la parte más afectada cuando los smartphones se dañan, con estimaciones que sitúan este tipo de daño en entre el 60 % y más de dos tercios de todos los dispositivos dañados.
Otras fuentes, como SquareTrade, incluso señalan que más del 66 % de los teléfonos en Estados Unidos reciben algún tipo de daño por caídas, arañazos o roturas, siendo la pantalla el punto más vulnerable.
¿Por qué no se reparan todas las pantallas rotas?
Un aspecto interesante que se desprende del informe de SquareTrade es que muchas personas, incluso tras romper la pantalla, deciden no arreglarla. En Estados Unidos, se estima que el 38 % de quienes tienen la pantalla rota optan por no repararla, ya sea por coste o por conveniencia, y muchos esperan a cambiar el dispositivo por uno nuevo.
Además, una parte significativa de usuarios no repara porque consideran que el costo es demasiado alto, y en muchos casos siguen usando el teléfono con la pantalla dañada durante largos periodos.
¿Spoiler? Error: no reparar la pantalla de un teléfono puede traer varios problemas. En primer lugar, el daño tiende a empeorar con el tiempo: incluso las grietas pequeñas pueden extenderse, afectando tanto la visibilidad como el funcionamiento táctil del dispositivo. Además, los golpes o grietas abren la puerta a que polvo, humedad o líquidos entren al interior del teléfono, poniendo en riesgo componentes esenciales como la batería, la cámara o la placa base.
La seguridad personal también se ve comprometida, ya que una pantalla rota puede presentar bordes afilados que corten los dedos durante su uso. Por otro lado, no arreglarla disminuye el valor del dispositivo si se quiere vender o cambiar en el futuro. Finalmente, posponer la reparación puede generar un coste mayor a largo plazo, ya que el daño puede empeorar hasta el punto de requerir una reparación más cara o incluso la sustitución completa del teléfono.
¿Por qué se rompen tantas pantallas?
Este patrón se repite aunque los teléfonos cuenten con fundas o protectores de pantalla, ya que hasta el 85 % de los propietarios de teléfonos que usan funda siguen reportando daños, lo que subraya que ningún accesorio elimina completamente el riesgo de sufrir una rotura.
Desde Linotec, proponemos los smartphones rugerizados como una solución eficaz para quienes buscan mayor resistencia. Estos dispositivos, disponibles en Linotec, están diseñados específicamente para soportar golpes, caídas y condiciones extremas, reduciendo de manera significativa las posibilidades de daño.
Aunque ninguna medida puede garantizar una protección total, los smartphones rugerizados ofrecen tranquilidad y durabilidad, ideales para quienes necesitan un teléfono que aguante el ritmo del día a día sin comprometer su funcionalidad.
Así que, si tu pantalla se ha roto, si necesitas reemplazar tu protector de pantalla o si prefieres optar por un móvil rugerizado, pásate por Linotec en Cabezón de la Sal. Nuestro horario de atención es de lunes a viernes: 10:00 – 13:00 y 17:00 – 20:00.